Una nueva evaluación de salud de delfines rosados en la Amazonía colombiana fortalece un programa de monitoreo de largo plazo que integra conservación, salud ambiental y colaboración científica bajo un enfoque Una sola salud (One Health).

Diez delfines rosados (Inia geoffrensis) fueron evaluados durante una nueva jornada de monitoreo de salud liderada por la Fundación Omacha en la Amazonia colombiana, entre el 15 y el 17 de septiembre de 2026.

Esta evaluación reunió a veterinarios, investigadores, especialistas nacionales e internacionales, autoridades ambientales, pescadores y actores locales como parte de un esfuerzo de largo plazo para comprender la salud de los delfines y de los ecosistemas acuáticos donde habitan.

Uno de los hallazgos destacados de esta evaluación fue la identificación de cinco hembras gestantes, información de gran valor para continuar comprendiendo aspectos reproductivos de la especie y realizar seguimiento a estas poblaciones. La gestación fue evaluada como parte de los procedimientos veterinarios realizados durante las jornadas.

Evaluación de salud de delfines de río, septiembre de 2026. Foto: Tatiana Pardo.

Asimismo, se recolectaron diferentes tipos de muestras biológicas que actualmente se encuentran en procesamiento y análisis en laboratorios especializados. Estas permitirán obtener información sobre parámetros hematológicos y bioquímicos, agentes infecciosos, perfiles reproductivos, microbiología y resistencia antimicrobiana, entre otros componentes de interés para el programa.

Cada examen fue practicado por médicos veterinarios expertos, quienes aplicaron protocolos rigurosos de bienestar animal. Después del respectivo examen, cada delfín fue liberado observando su comportamiento para verificar una conducta normal después del procedimiento.

Los resultados serán interpretados de manera integrada una vez finalicen los análisis de laboratorio, por lo que los investigadores destacan la importancia de no considerar una evaluación individual como una conclusión sobre el estado de toda la población.

La evaluación contó con la colaboración de National Marine Mammal Foundation (NMMF)/Operation GRACE, R3 Animal, Yaqu Pacha, Solinia, Fundación Bioparque Ikozoa, la Iniciativa de delfines de río de Sudamérica (SARDI), la Corporación para el Desarrollo Sostenible del Sur de la Amazonia (Corpoamazonia), además del apoyo de National Geographic Society.

Evaluación de salud de delfines de río, septiembre de 2026. Foto: Tatiana Pardo.

De una fotografía a un monitoreo a largo plazo

Las evaluaciones de salud permiten obtener información detallada de los animales: enfermedades, presencia de virus, niveles de mercurio, entre otros hallazgos; en un momento determinado. Cuando pueden repetirse de manera sistemática, a través del tiempo, su importancia se multiplica.

«Una evaluación de salud nos da una fotografía de lo que está ocurriendo en un momento específico. Nuestro objetivo es construir una serie de largo plazo que nos permita entender cambios, identificar señales tempranas y relacionarlas con las transformaciones que están ocurriendo en los ecosistemas acuáticos», explicó María Jimena Valderrama, veterinaria de la Fundación Omacha.

La continuidad del programa permitirá comparar información entre años, individuos y regiones, construir líneas base para una especie sobre la cual todavía existen importantes vacíos de información sanitaria y fortalecer la capacidad de respuesta de los gobiernos, las autoridades civiles y ambientales, en conjunto con la sociedad frente a enfermedades emergentes, contaminación y otros cambios ambientales.

«En el tema de la contaminación, sabemos que los delfines rosados están concentrando altos niveles de mercurio en sus tejidos y frente a la pregunta ¿qué se puede hacer? Podemos evitar la deforestación, porque esta actividad deja libre los suelos que están contaminados con este metal y por la lluvia se contamina el agua. Otro ejemplo, seguir impulsando el Convenio de Minamata y fortalecer el control de uso del mercurio, en los países firmantes del convenio. Los delfines como especies centinelas, nos están señalando un problema ambiental, de contaminación y ahí vienen las respuestas: de tipo veterinario, así como en cambios de comportamiento humano, en legislación», explicó Fernando Trujillo, director científico de la Fundación Omacha.

Esta aproximación resulta especialmente relevante en un escenario en el que los delfines de río enfrentan múltiples amenazas, entre ellas la transformación de sus hábitats, contaminación, interacciones negativas con pesquerías y cambios en las dinámicas hidrológicas, de los ríos y humedales.

Delfines de río como centinelas en el enfoque Una sola salud

Los delfines ocupan niveles altos de las redes tróficas, además son longevos: pueden llegar a vivir más de 40 años, según estudios llevados a cabo en la Amazonia. Por estas características, estudiar su salud puede aportar información que trasciende la conservación de una sola especie.

El programa se desarrolla bajo un enfoque Una sola salud (One Health), que reconoce la estrecha relación entre la salud de los animales, las personas y los ecosistemas.

La vigilancia de agentes infecciosos, contaminantes ambientales y resistencia antimicrobiana puede contribuir a comprender procesos que ocurren en los mismos sistemas acuáticos de los que dependen peces, otras especies de fauna silvestre y numerosas comunidades humanas.

Por ello, el objetivo de estas evaluaciones no es únicamente determinar si un delfín está clínicamente sano. Se busca construir un sistema de información capaz de entender y hacer visibles a los delfines como centinelas de cambios en la salud de los ríos y humedales.

Evaluación de salud de delfines de río, septiembre de 2026. Foto: Tatiana Pardo.

Una labor que solo es posible mediante alianzas

Realizar una evaluación integral de salud en la Amazonia requiere una importante articulación logística, científica e institucional. Veterinarios, biólogos, pescadores y sabedores locales, laboratorios, autoridades ambientales, organizaciones de conservación y especialistas de diferentes instituciones aportan capacidades complementarias que hacen posible cada jornada.

El trabajo articulado permite fortalecer los protocolos veterinarios, ampliar las herramientas diagnósticas, mantener bancos de muestras biológicas y conectar los resultados obtenidos en Colombia con iniciativas regionales e internacionales de conservación y salud de delfines de río.

El componente diagnóstico cuenta con Microvet como laboratorio aliado, dando continuidad a una colaboración que se mantiene desde 2021. Las muestras biológicas obtenidas durante esta evaluación se encuentran actualmente en procesamiento y permitirán profundizar en diferentes componentes de la salud de los animales, incluyendo parámetros hematológicos y bioquímicos, vigilancia de agentes infecciosos y evaluación reproductiva, entre otras líneas de investigación.

La participación de los pescadores y actores locales constituyen además un componente fundamental. Su conocimiento sobre el río, sus dinámicas y los animales es indispensable para desarrollar las actividades de manera segura y fortalecer los procesos de conservación en el territorio.

Además, este trabajo articulado permite fortalecer otros procesos con las comunidades locales, por ejemplo, en temas del turismo y la observación responsable de delfines de río, y rescates ante circunstancias particulares, como eventos de varamiento en épocas de sequía.

Investigación con articulación de la autoridad ambiental

La jornada contó con la participación de la Dirección Territorial Amazonas de la autoridad ambiental Corpoamazonia, fortaleciendo la articulación entre investigación científica, conservación y gestión ambiental en el territorio.

Esta participación resulta especialmente importante para un programa que busca trascender la generación de información científica. Uno de los objetivos del monitoreo de largo plazo es que la evidencia obtenida sobre salud, enfermedades, contaminantes y otras amenazas pueda contribuir progresivamente a los procesos de manejo, conservación y toma de decisiones sobre los delfines de río y los ecosistemas acuáticos de la Amazonía colombiana.

La evaluación se desarrolló en el marco del Permiso Individual de Recolección de Especímenes de Especies Silvestres de la Diversidad Biológica con Fines de Investigación Científica no Comercial, otorgado por Corpoamazonia a la Fundación Omacha para el proyecto “Delfines de río (Inia geoffrensis) como centinelas de la salud del ecosistema acuático en Colombia, municipio de Puerto Nariño, departamento del Amazonas”.

Evaluación de salud de delfines de río, septiembre de 2026. Foto: Tatiana Pardo.

El desafío: garantizar la continuidad

Aunque cada campaña genera información valiosa, uno de los principales retos es garantizar los recursos necesarios para que el monitoreo pueda mantenerse en el tiempo.

Las evaluaciones requieren transporte fluvial, equipos veterinarios, insumos especializados, análisis de laboratorio, conservación de muestras, personal técnico, logística de campo y seguimiento posterior. La financiación intermitente dificulta precisamente aquello que hace científicamente más valioso al programa: su continuidad.

Por esta razón, la Fundación Omacha busca consolidar una red de aliados que permita transformar campañas individuales en un programa sostenible de vigilancia de largo plazo.

Mantener este programa en el tiempo permitirá que cada nueva evaluación se conecte con las anteriores, que las muestras conformen un archivo biológico de largo plazo y que la información científica pueda convertirse progresivamente en mejores herramientas para la conservación y toma de decisiones.

«Hasta el momento, se ha avanzado en Brasil y Colombia, y el objetivo es que se puedan desarrollar estas evaluaciones en Bolivia, Perú y Ecuador, incluso en Guyana y Venezuela, porque las poblaciones de delfines enfrentan diferentes retos: los niveles de contaminación, o la exposición a enfermedades emergentes pueden ser diferentes, entonces necesitamos un sistema de monitoreo regional, con métodos estandarizados y poder compartir los resultados. Con la iniciativa SARDI, y las alianzas con NMMF y Yaqu Pacha logramos ese alcance regional, además de crear y tener fondos a largo plazo para monitorear las poblaciones en los próximos 15 años, por lo menos», resaltó Fernando Trujillo.

La evaluación realizada en septiembre representa otro punto más de avance en un monitoreo y una investigación que busca extenderse durante años.

Las cinco hembras gestantes, las muestras que hoy se encuentran en los laboratorios y la información clínica obtenida durante la campaña constituyen nuevos datos para comprender una especie amenazada. Su mayor valor estará en poder compararlos con los que se obtengan en el futuro.

Dar continuidad al monitoreo de la salud de los delfines de río es también invertir en comprender y proteger la salud de los ecosistemas acuáticos de la región y de las múltiples formas de vida que dependen de ellos.

El transporte aéreo de seis profesionales del equipo de trabajo, en el trayecto Bogotá – Leticia – Bogotá, fue posible gracias a la alianza Banco de Millas – Avianca y la Fundación Omacha.