La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) ha incluido al delfín gris o tucuxi (Sotalia fluviatilis) en la categoría En Peligro (EN), en su más reciente actualización de especies en peligro de extinción. El director científico de la Fundación Omacha, Fernando Trujillo, quien comenzó a realizar investigaciones y acciones de conservación entorno a los delfines de río del Amazonas, hace más de treinta años, expresa la preocupación sobre las medidas para la conservación de esta especie endémica de la cuenca del Amazonas y la de los cuerpos de agua en los que habita, además hace un llamado a continuar el trabajo, a nivel regional, para fortalecer las alianzas entre la comunidad, las organizaciones y los gobiernos para tomar acciones urgentes.

Al igual que los delfines rosados (Inia geoffrensis), los delfines grises enfrentan varias amenazas por las actividades humanas, como el uso de artes de pesca ilegales, la degradación de sus hábitats, la contaminación del agua por vertimiento de mercurio y otras sustancias, la deforestación de la selva amazónica, la construcción de hidroeléctricas, la muerte por colisiones o atropellamientos y el tráfico ilegal de sus partes. Además, estas problemáticas ponen en riesgo la salud de los delfines, y de las especies que habitan los ecosistemas del Amazonas.

Lastimosamente, el delfín gris (Sotalia fluviatilis) no es la única especie de delfín de río en esta categoría de amenaza. En esta lista también se encuentran: el delfín rosado (Inia geoffrensis), el delfín de río asiático, el delfín del río Irawady y el delfín sin aleta del Yangtze, con los cuales ya son cinco especies de delfines de río en categoría de En Peligro (EN) de extinción.

En Suramérica, se han consolidado esfuerzos entre los gobiernos, diferentes ONG e instituciones de diferentes países con el objetivo de recopilar y analizar información que permita tener cada vez más datos sobre el comportamiento y la vida de los delfines de río, y a través de la Iniciativa de Delfines de Río de Suramérica (SARDI) se generan insumos e información científica para la toma de decisiones políticas por parte de los gobiernos regionales, entorno a la protección de los delfines de río y sus hábitats, en Suramérica.

En el año 2008, especialistas y representantes de organizaciones de países Amazónicos se reunieron en un taller de trabajo en Santa Cruz de La Sierra, Bolivia, con el único objetivo de evaluar el estado poblacional de los delfines de río en Suramérica, actualizar la información sobre su distribución y concertar un plan de acción para la protección de estos cetáceos. Por primera vez en la historia se evaluó el estado de los delfines, en la Amazonia. Este taller generó reportes y publicaciones para informara a la comunidad científica y al público general.

Para el año siguiente, el gobierno del Ecuador, por medio del Ministerio del Ambiente, trabajó en la construcción del Plan de acción para la conservación de los mamíferos acuáticos de la Amazonía ecuatoriana: el delfín rosado (Inia geoffrensis), el tucuxi (Sotalia fluviatilis), el manatí amazónico (Trichechus inunguis), la nutria gigante (Pteronura brasiliensis) y la nutria neotropical (Lontra longicaudis) en trabajo conjunto con World Wildlife Fund (WWF), Fundación Omacha, Wildlife Conservation Society (WCS), Whale & Dolphin Conservation Society (WDCS) y la Sociedad Latinoamericana de Especialistas en Mamíferos Acuáticos (SOLAMAC)

Dos años más tarde, en el 2010, y gracias al trabajo previo en Bolivia se publicó el Plan de acción para la conservación de los delfines de río en Sudamérica, que tenía como objetivo la revisión del estado de conservación de las especies: Inia geoffrensis, Inia boliviensis y Sotalia fluviatilis, las amenazas que enfrentaban y las medidas necesarias para garantizar su conservación.

En junio del presente año, se dio un visto bueno al Plan regional para conservar los delfines de río en Brasil, Colombia, Ecuador y Perú como parte del esfuerzo coordinado entre equipos técnicos de estos países, que incluyó comisionados de los gobiernos, científicos y técnicos con amplia experiencia en la conservación de estos cetáceos.

Por otro lado, desde el año 2006, la Fundación Omacha ha organizado o participado en más de 40 expediciones científicas, junto a las organizaciones de SARDI, en seis países suramericanos, navegando los principales ríos de las cuencas del Amazonas y el Orinoco. Estas expediciones han permitido estimar las poblaciones de delfines de río e identificar las amenazas a su conservación. Para los delfines grises se calcula una población de, aproximadamente, 1.786 individuos en los ríos Amazonas, Loretoyacu, Caquetá, Putumayo y Javarí cuenca de la Amazonas en Colombia, datos estimados hasta el año 2019.

     

Fernando Trujillo hace un llamado urgente a toda la sociedad, no solo ha tomar conciencia del peligro que enfrentan los delfines de río, sino el Amazonas y el planeta. “El estado de estos carismáticos delfines es un llamado a hacer cambios reales, el 18% del agua dulce del planeta está en el Amazonas, se encuentra en peligro y es allí donde conviven delfines y otras especies”.