Debido al tiempo seco, el caudal del río Arauca bajó y tres toninas o delfines rosados (Inia geoffrensis) quedaron atrapados en un pequeño cuerpo de agua aislado del caudal principal. Dos de ellos lograron salir cuando el río creció un poco, pero una hembra quedó atrapada en una zona que no tenía más de cuatro metros de profundidad.

Al igual que hace tres años, Ecopetrol, OXY y la Fundación Omacha unieron esfuerzos para rescatar y liberar a este delfín. En esta ocasión la bióloga María Lozano-Jaramillo, de la Fundación Omacha, y la doctora Susana Caballero, de la Universidad de los Andes, lideraron todo el proceso.

La tonina fue alimentada con pescados durante el tiempo en que estuvo en el caño, para así mantenerla con vida hasta el momento de su traslado al río Arauca. Antes de su liberación, se le tomaron las medidas pertinentes y unas muestras de tejido para estudios de genética y, de esta forma, comparar los resultados con los de los otros delfines liberados en la misma zona. Finalmente, el pasado 19 de diciembre se trasladó a la tonina del caño en que se encontraba hacia el río.

A esta actividad se unieron las autoridades ambientales de la zona, los trabajadores de Ecopetrol y Oxy, y los pescadores de la zona. De esta forma ayudaron a la preservación de esta especie, que caracteriza a la región de la Orinoquia. Para María Lozano “fue una experiencia increíble ver cómo la comunidad ayudó a un animal tan carismático”.