Batata una manatí hembra de la especie Trichechus manatus, que permanecía desde el año 2016 en el lago del Batallón de Infantería de Marina N°13, en Malagana departamento del Bolívar; fue liberada en el sector de La Corriente de la ciénaga del Zarzal , el día de ayer, gracias al trabajo en conjunto de  la Corporación Autónoma Regional del Canal del Dique – Cardique, Hocol S.A., la Fundación del Alto Magdalena, el grupo Protectores de los manatíes de Evitar, la Armada Nacional de Colombia, el Centro de Conservación de Manatíes del Caribe, Guardia Ambiental, los pobladores de Evitar  y la Fundación Omacha.

Isabel Gómez Camelo, bióloga investigadora de la Fundación Omacha, explica: «A Batata se le instaló un radio VHF, y se le va a hacer seguimiento por aproximadamente de 5 meses para conocer cuáles son sus desplazamientos en la ciénaga», y agrega: «Cardique ha venido liderando los procesos de conservación del manatí. Inicialmente, se vincularon a las comunidades aledañas al complejo cenagoso Zarzal-Tupe-Capote y luego de un proceso de más de tres años hemos podido compartir diferentes experiencias en las actividades que se han desarrollado en pro de la conservación de los manatíes con más de 10 comunidades asentadas en los diferentes complejos cenagosos asociados al Canal del Dique. En todo este proceso hemos contado con el apoyo de Hocol y la Fundación del Alto Magdalena, quienes se han convertido en socios en el proyecto manatí Canal del Dique».

⇑ Monitoreo de frecuencia cardiaca de Batata, antes de su liberación. Foto: Mirleth Espitia y Paula Ortega, Fundación Omacha.

La historia de los manatíes rescatados en Evitar, Bolívar

Batata fue rescatada, junto con otros nueve manatíes, en el sector La Corriente, en el complejo cenagoso Zarzal – El Tupe ubicado en el corregimiento de Evitar, municipio de Mahates (departamento de Bolívar), en abril del 2016, después de una larga sequía que inició a finales del 2015 y que se pronunció en los primeros meses del siguiente año.

Los bajos niveles de agua generaron que los manatíes que habitan en este cuerpo de agua se agruparan en los sitios que aún permanecían profundos. En el sector de La Corriente, la preocupación de los pescadores y habitantes del corregimiento por la muerte de varios manatíes llevó a que, en trabajo en conjunto con las autoridades locales y regionales, se rescataran diez manatíes: 5 hembras y 5 machos.

El grupo rescatado fue evaluado clínicamente y presentaba problemáticas asociadas a la desnutrición y deshidratación. Los manatíes fueron trasladados al lago del Batallón de Infantería de Marina N°13 para su recuperación, esperando que las condiciones de salud fueran las adecuadas y que se presentara la disponibilidad de plantas acuáticas, fuente de alimento de los manatíes, en los cuerpos de agua de la región, para garantizar el escenario óptimo para su regreso al hábitat natural. De estos diez manatíes, un macho adulto llamado Gleimer murió por causas desconocidas, en el 2017.

Tras tres años y nueve meses de recuperación, el 6 de diciembre de 2019, se realizó la primera liberación grupal de manatíes del Caribe colombiano, en la ciénaga de Evitar. Siete manatíes, tres hembras: Lila, Isabel y Esperanza, y cuatro machos: Hugo, Sebastián, Tico y Jey-Jey; regresaron a su hábitat natural.

A cinco de estos animales se les instaló un transmisor VHF, en su aleta caudal, y con la ayuda de un GPS se puede conocer la ubicación cada individuo. De esta forma, se puede recrear, en un mapa, los desplazamientos de los manatíes y conocer más de su comportamiento en la ciénaga.

En el primer monitoreo, realizado en diciembre de 2019, se evidenció que todos los animales con transmisor se establecieron cerca al área de liberación, entre las ciénagas Zarzal y la Muerta. Posteriormente, en febrero del siguiente año, los movimientos registrados indicaron que algunos manatíes se habían desplazado al norte del complejo cenagoso: Lila se desplazó más de 4 km desde el Zarzal hasta el Tupe, Hugo y Sebastián mostraron un patrón de desplazamiento similar al de Lila, y Esperanza y Tico permanecieron relativamente cerca al sitio de liberación.

«Liberar a los manatíes es un compromiso que adquirimos con la comunidad local. Así que, desde el 2019 después de realizar jornadas de reflexión para la conservación del manatí con las comunidades, hemos retornado a los manatíes en el mismo sector en donde fueron rescatados.  El día de hoy, el turno de regresar a su hábitat en la ciénaga del Zarzal, fue para Batata y esperamos que Carolina, la última manatí de este grupo, sea liberada pronto.», asegura Isabel Gómez.

Registro fotográfico del regreso de Batata a las ciénagas del Zarzal. Foto: Mirleth Espitia y Paula Ortega, Fundación Omacha.⇒