Comunidades y ciencia: el monitoreo participativo de manatíes en el Canal del Dique
El trabajo en conjunto entre las comunidades, la Corporación Autónoma Regional del Canal del Dique – CARDIQUE y la Fundación Omacha fortalece la relación entre los pobladores y los manatíes del Gran Caribe, promoviendo la conservación de la especie y los humedales de Bolívar, en el Caribe colombiano.
«Yo rescaté un manatí, un cachorrito de manatí, allá en el caño de alimentación de la ciénaga. Ahí lo encontré varado, yo estaba solo, cogí el cachorrito y me tiraba para allá, me tiraba para acá. Salí todo negro del barro, pero lo metí en la canoa y le eché (agua), puse la canoa en casi media de agua para tener tiempo y venir acá al caño hondo de la ciénaga, caño de Cieneguita… Yo iba llegando al caño de Cieneguita, salí de la boca… hacia la ciénaga, veo una cosa y hacía un silbido, era una manada que venía atrás pendiente al cachorrito…» y continuó con su relato:…
«Casi que lo solté antes de tiempo, porque me querían voltear la canoa, pero claro que no me hacen nada… Nosotros cuidamos esa especie: el manatí. Vine y lo solté acá», señalando con su mano un punto de la ciénaga.
Voces e historias de los humedales de Colombia: Gambote, Bolívar.
Con estas palabras, el señor Orlando Arroyo, pescador, agricultor y miembro de la Asociación de Pescadores Artesanales y Campesinos de Gambote- APEGAM, describió una de las experiencias que tuvo al rescatar a una cría de manatí del Gran Caribe (Trichechus manatus manatus), en la ciénaga Cienaguita, en Gambote departamento de Bolívar.
Pero esta no fue la única oportunidad que tuvo de interactuar con los manatíes, en este complejo de ciénagas del departamento. En su relato, tratando de resumir más de 40 años de vida como pescador, contó otras experiencias de interacciones con estos emblemáticos mamíferos acuáticos del Caribe de Colombia.
¿Cuál es el papel de los pescadores y pobladores en la conservación del manatí del gran Caribe?
La Corporación Autónoma Regional del Canal del Dique CARDIQUE identificó al manatí del Gran Caribe como una especie emblemática de la región. Como parte del desarrollo del Plan Estratégico para la Conservación de Manatíes en el Canal del Dique, la corporación y la Fundación Omacha han implementado acciones enfocadas principalmente en la educación y sensibilización para la conservación de la especie y la identificación de las áreas de presencia, así como la rehabilitación y liberación de individuos, en ciénagas de la región, e involucramiento de las comunidades locales en los esfuerzos de conservación del manatí, desde el año 2016.
En el 2025, se desarrolló el monitoreo de las poblaciones de manatíes presentes en Canal del Dique, en las ecorregiones del Canal del Dique y Montes de María, específicamente en los complejos cenagosos de Juan Gómez, María La Baja, Cienaguita – Floral, Tupe – Capote – Zarzal y en el río Magdalena; este último entre los sectores de El Guamo y Tacamocho.
En los monitoreos, se registró la presencia de la especie, de manera indirecta a través del hallazgo de comederos y de heces, o de manera directa por encuentros con los animales.
Algunas de estas salidas de monitoreo se realizaron con las comunidades de Evitar, Gambote y de María La Baja (Puerto Santander). Estas salidas se constituyeron como el espacio idóneo para desarrollar los monitoreos participativos, en los que la comunidad se encargará a futuro de realizar el monitoreo de la especie, en los mencionados cuerpos de agua, con el objetivo de fortalecer la relación manatí – comunidad.
La doctora Isabel Gómez-Camelo, bióloga de la Fundación Omacha y coordinadora del proyecto explicó que: «El monitoreo participativo para los dos complejos cenagosos del Canal del Dique: María La Baja y Gambote, es posible gracias al trabajo previo que se ha desarrollado con los pobladores de Bolívar, especialmente con pescadores de ambas zonas, quienes han acompañado las actividades de monitoreo biológico en las ciénagas, y han participado en las actividades educativas de sensibilización respecto a la biología, ecología e importancia de la especie. Además, se han capacitado en procesos como atención a varamientos, e incluso han apoyado actividades como el suministro de alimento para manatíes en temporadas de sequía fuerte, cuando estos mamíferos han quedado atrapados en zonas con niveles muy bajos de agua, en las ciénagas.»
Una de las herramientas diseñadas por la Fundación Omacha y la comunidad, en el marco del proyecto con CARDIQUE, es la libreta Monitoreo participativo de manatíes de los complejos cenagosos de María La Baja y Gambote, en donde se registra la información de los monitoreos, a cargo de los pescadores y la comunidad.
En esta libreta, las personas responsables registran sistemáticamente las observaciones directas: manatíes vivos o muertos, o los registros indirectos, como heces y comederos.
Los aspectos abordados, en los talleres de capacitación previos a los monitoreos, fueron las diferentes metodologías empleadas para el monitoreo de manatíes en vida silvestre:

Libreta Monitoreo participativo de manatíes de los complejos cenagosos de María La Baja y Gambote.
Monitoreo biológico de manatí:
Monitoreo participativo:
Recorridos y puntos fijos de observación ¿de qué manera se puede realizar el monitoreo biológico de manatíes?
Registros directos e indirectos:
Presentación de un formato o ficha de monitoreo:
Ejercicios hipotéticos:
Plantas:
Uno de los ejercicios de los talleres fue la identificación de las plantas que hacen parte de la dieta de la especie, la parte que consumen, y cómo se observan los rastros dejados, comúnmente llamados «comederos».
Por ejemplo, se determinó que de la taruya o buchón consumen la raíz o ñame y la parte carnosa del tallo; de la lechuguilla se alimentan prácticamente de toda la planta y de la hierba de arroz consumen las hojas. Además, de la enea suelen chupar la parte inferior de la planta.
«Tengo mucha experiencia en la cuestión de los comederos. Hay comederos nuevos, comederos viejos. Las malezas que ellos comen, como el buchón, también comen el tabaquillo. La batatilla es la que más comen; también, el hierbaron… Pero ellos, las malezas que ellos no comen, yo las conozco. Esa hierba que come el ganado, esa no la comen, (la) que nosotros les echamos, nos la dejaron ahí», cuenta el señor Orlando, en su experiencia de registro de comederos y cuando ha recolectado plantas para alimentar a los manatíes, en épocas de sequía, en la zona.





Algunas plantas que consume Trichechus manatus manatus: tabaquillo, batatilla o bejuco chavarrí, buchón y gramalote peludo. Fotos: Ivn Bernal-Neira, Fundación Omacha.
Sin duda alguna, los pescadores y pobladores, quienes comparten sus espacios de vida con los manatíes, en los ríos y humedales del Caribe colombiano, son actores clave, en los procesos de monitoreo y conservación.
Al pasar parte de su tiempo en los cuerpos de agua como ríos, caños y ciénagas para el desarrollo de diversas actividades económicas, por lo general son los primeros en detectar la presencia de estos mamíferos acuáticos, sus amenazas y el estado de su hábitat.
«Es importante resaltar el interés de las mujeres por participar en este tipo de procesos, lo cual es significativo al tener en cuenta que la mayoría de las labores de las ciénagas las desarrollan los hombres», resaltó Isabel Gómez-Camelo.
Las diferentes anécdotas e historias contadas por los pescadores y pobladores, de la región, permiten conocer algunos aspectos y comportamientos de la especie: sitios de presencia, dieta, época reproductiva, entre otros y, de esta forma, fortalecen los monitoreos desarrollados por la comunidad, así como la implementación de acciones de conservación de los manatíes del Gran Caribe, a largo plazo.
Las ciénagas son humedales que tienen una compleja estructura y una amplia red de interacciones, entender su funcionamiento y conocer los procesos que suceden dentro de ellas es de vital importancia para aprender a hacer uso de los recursos y servicios ecosistémicos que brindan sin alterar sus dinámicas naturales.
Mantener las ciénagas saludables es indispensable para conservar la biodiversidad que allí habita y la seguridad alimentaria de las comunidades humanas, que habitan en ellas. En la siguiente infografía, se presentan algunas de las interacciones que suceden dentro estos ecosistemas dulceacuícolas.
*Esta nota y su contenido se publican como parte de los productos informativos del proyecto IMPLEMENTACIÓN DE ACCIONES DEL PLAN ESTRATÉGICO PARA LA CONSERVACIÓN DEL MANATÍ EN ÁREAS DE LA JURISDICCIÓN DE LA CORPORACIÓN AUTÓNOMA – CARDIQUE Y FUNDACIÓN OMACHA No. PC007-2024, desarrollado en el año 2025.




