La Iniciativa Delfines de Río de Sudamérica (SARDI, por sus siglas en inglés) alerta sobre el riesgo que enfrentan los delfines de río ante los pronósticos climáticos que indican un fortalecimiento progresivo del fenómeno de El Niño en lo que queda del año. Existe una alta probabilidad de que este evento climático alcance una intensidad fuerte o muy fuerte y genere una disminución significativa de lluvias y caudales en amplias zonas de Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Guyana, Perú y Venezuela.

Los delfines de río de Sudamérica ya sufrieron las consecuencias de una sequía extrema en 2023. En ese año, la combinación de condiciones asociadas a El Niño, temperaturas récord y la reducción drástica de los niveles de agua provocó la muerte de más de 330 individuos, entre Tefé y Coari en la cuenca media del río Solimões en la Amazonía brasileña. Allí la temperatura del agua alcanzó niveles cercanos a los 40 °C.

Mariana Paschoalini Frias, especialista en Conservación de WWF Brasil y Coordinadora de SARDI señaló que: «Lo ocurrido en 2023 no puede verse como un hecho aislado. Fue una señal de alarma para toda la cuenca amazónica. Hoy contamos con información científica y sistemas de monitoreo que nos permiten anticipar riesgos. La diferencia entre una crisis y una tragedia evitable dependerá de qué tan rápido actuemos.»

Los delfines de río son indicadores de la salud de los ecosistemas acuáticos. Su bienestar refleja el estado de los ríos, lagos y humedales de los que dependen millones de personas para obtener agua, alimentos y medios de vida. Cuando los caudales disminuyen, aumentan las temperaturas del agua y se reducen los niveles de oxígeno, los delfines, peces y otras especies acuáticas enfrentan condiciones que suponen un riesgo para su supervivencia.




















Registro fotográfico de sequía intensa, en el río Amazonas, octubre del año 2023, Puerto Nariño, Amazonas, Colombia. Foto: Camilo Diaz.

Ante este escenario, SARDI hace un llamado urgente a los gobiernos, autoridades ambientales, institutos de investigación y organizaciones de conservación de los países donde se distribuyen los delfines de río, para que fortalezcan desde ahora las acciones de prevención y monitoreo en áreas críticas para los delfines de río. Entre las medidas prioritarias se encuentran:

  • Intensificar el monitoreo de niveles de agua, temperatura y calidad del agua en ríos, lagos y humedales estratégicos.
  • Implementar sistemas de alerta temprana para identificar zonas con condiciones críticas para la fauna acuática.
  • Fortalecer la coordinación transfronteriza entre países amazónicos para el intercambio de información y la respuesta rápida ante emergencias.
  • Aumentar los esfuerzos de vigilancia y protección de hábitats clave para los delfines de río durante la temporada seca.

Involucrar a comunidades indígenas y locales, cuyos conocimientos y presencia permanente en los territorios son fundamentales para detectar riesgos tempranamente.

Fernando Trujillo, director científico de la Fundación Omacha, indicó: «Desde la fundación hemos participado en el rescate y reubicación de delfines de río a lo largo de los últimos 18 años afectados por amenazas climáticas (sequías extremas) en la Amazonia y la Orinoquia de Colombia, articulando esfuerzos con comunidades locales, autoridades civiles y ambientales, la fuerza pública y organizaciones aliadas. Esta experiencia ha permitido consolidar capacidades y conocimientos para responder ante situaciones de emergencia y contribuir a la conservación de estos mamíferos. Entre los años 2008 y 2026, la fundación junto con las comunidades locales, la autoridad ambiental CORPORINOQUIA, Fuerza Aeroespacial Colombiana y Armada Nacional de Colombia, Defensa Civil, el cuerpo de Bomberos, junto con empresas y diferentes ONG, han atendido 19 eventos de rescate y reubicación de 29 delfines, principalmente en Arauca y Vichada, es decir, en la cuenca del Orinoco.»

Proteger a los delfines de río significa también proteger la integridad ecológica de las cuencas donde habitan. Evitar una nueva mortandad masiva de delfines será una prueba de la capacidad de la región, para anticiparse a los impactos crecientes de la crisis climática.






































Registro fotográfico de sequía intensa, en el río Amazonas, octubre del año 2023, Puerto Nariño, Amazonas, Colombia. Foto: Camilo Diaz.