«Cuando la ví por primera vez, no esperaba encontrarme un ser tan hermoso y tierno, entonces introduje la mano en el estanque y se acercó lentamente para analizarme...»
Ana Martínez, Voluntaria, España
El día de ayer, la comunidad del sector La Curva Cabañas, a orillas del río Arauca, informó a la Policía Ambiental sobre el varamiento de un delfín de río de la especie Inia geoffrensis, localmente conocido como tonina.
 
La Policía dio aviso de inmediato al cuerpo de bomberos de la ciudad de Arauca, quienes se trasladaron para evaluar la situación y la posibilidad de trasladarla a una zona más profunda del río. La comunidad también dio aviso a la Fundación Neotropical Cuencas, y la bióloga Kelly Valencia llegó al lugar para coordinar el rescate, junto con los bomberos, miembros de la Armada Nacional y siguiendo las recomendaciones recibidas de Fernando Trujillo, director científico de la Fundación Omacha. 
 
Ya en el sitio, se pudo establecer que la tonina estaba tratando de huir de la agresión de un grupo de delfines machos y quedó en una parte poco profunda del cuerpo de agua. En respuesta a esto, el grupo de rescate y la comunidad decidieron llevar a cabo la captura del animal para, posteriormente, trasladarlo a un sector más profundo, al día siguiente.
 
Hoy, a las 6:30 de la mañana, los rescatistas atraparon cuidadosamente a la tonina y la trasladaron a la orilla del río, manteniendo siempre su piel humedecida. Ya en la orilla, le hicieron una revisión confirmando que se trataba de una hembra, y que en la cabeza, cola y las aletas presentaba numerosas heridas ocasionadas por las mordeduras de los otros delfines.
Después de esta evaluación, fue trasladada, en una lancha del cuerpo de bomberos, aguas abajo hasta la isla de Monserrate donde fue liberada, terminando así una labor de rescate que unió a varias organizaciones y la comunidad araucana de La Curva Cabañas.
 
Fernando Trujillo explica que: “Este tipo de situaciones se presenta en esta especie, cuando los delfines machos quieren forzar el apareamiento con hembras jóvenes.”

Nuestra directora ejecutiva Dalila Caicedo - Herrera habló sobre los manatíes y las acciones de conservación que se llevan a cabo en Colombia, en el programa "Protagonistas" de radio Cordillera - Todelar 1190 AM.

El programa completo se puede escuchar en la página web de Protagonistas.

Gracias al trabajo que realiza la ONG peruana Solinia por la conservación de la fauna amazónica, especialmente de los mamíferos acuáticos; durante la sexta edición del Triatlon Amazonas desarrollado el pasado 9 de julio, en la población de Independencia ubicada a orillas del río Amazonas, se presentó la exhibición itinerante “Delfines de Río”.
 
En esta ocasión, los participantes de este evento deportivo y la comunidad en general tuvieron la oportunidad de conocer aspectos sobre la biología, ecología, hábitats, además de las amenzas que enfrentan y las iniciativas de conservación de las dos especies de delfines de río, el tucuxi (Sotalia fluviatilis) y el boto (Inia geoffrensis), que habitan en esa zona de la cuenca amazónica peruana.
 
Esta presentación se suma a las acciones de educación ambiental que se realizan dentro del “Programa para la conservación de los delfines de río en Suramérica” auspiciado por Whitley Fund for Nature y Fondation Segré, y liderado por Fundación Omacha y WWF Colombia, en alianza con diferentes organizaciones como Solinia, CREA y Prodelphinus, en Perú; Fundación La Salle en Venezuela, el Instituto de Desenvolvimento Sustentável Mamirauá, en Brasil y el Instituto de Ecología UMSA, en Bolivia.

En el marco del Programa de Conservación y Manejo de los Delfines de Río de Suramérica liderado por Fundación Omacha, Whitley Found For Nature, Foundation Segré y WWF-Colombia, se realizó en la ciudad de Caracas, Venezuela, entre el 7 y el 10 de julio el taller para la construcción del Plan de Acción para la Conservación de los Mamíferos de agua dulce (Inia, Sotalia, Trichechus, Pteronura y Lontra). El taller se llevó a cabo en las instalaciones de la fundación La Salle y contó con la asistencia de importantes especialistas venezolanos y colombianos en el tema de mamíferos acuáticos, quienes contribuyeron en la construcción de cada una de las líneas de acción para el plan.

La iniciativa antes descrita se articula con esfuerzos de conservación regionales como el Plan de Acción de Delfines de Río vigente en países como Bolivia, Ecuador, Colombia y Brasil, y actualmente en curso en Perú y Venezuela. Estos esfuerzos permitirán abordar de manera conjunta y planificada las amenazas que presentan los delfines de río en el corto y mediano plazo, especialmente aquellas que respectan a los efectos del cambio climático en ecosistemas acuáticos, las capturas dirigidas, las muertes por retaliación o competencia por el recurso pesquero, la destrucción y contaminación de sus hábitats por la minería ilegal de oro y el aislamiento de sus poblaciones por la construcción de proyectos de infraestructura hidroeléctrica que generan fragmentación. De acuerdo con Federico Mosquera, biólogo de la Fundación Omacha: “Estas consideraciones nos permiten entender que la presencia de poblaciones viables de nutrias, manatíes y delfines de río son indicadoras del estado de salud de los ríos y humedales amazónicos y orinoquenses y de los servicios ecosistémicos que estos prestan a millones de habitantes del continente.”

Durante el evento se destacaron las participaciones de la Delegada del Ministerio del Poder Popular para el Ecosocialismo y Aguas, la Dra. Edys Solorsano, quién socializó la estrategia para la diversidad biológica de Venezuela; el Director Científico de la Fundación Omacha, el Dr. Fernando Trujillo, quién compartió diferentes iniciativas suramericanas para generar posibilidades de conservación de los delfines de río y, el coordinador del Programa de Agua Dulce de WWF-Colombia Saulo Usma, quién manifestó la necesidad de trabajar de forma conjunta para enfrentar las amenazas actuales y futuras a las que se enfrentan los mamíferos acuáticos en cuencas binacionales como la del río Orinoco.

En el encuentro también participaron investigadores de origen venezolano como: Arnaldo Ferrer, Olga Herrera, Jaime Bolaños, Ernesto Boede, Esmeralda Mujica, Salvador Boher, Keila Matos y Andrés Eloy Seijas, quiénes expusieron el estado de conocimiento de estas especies en territorio Venezolano. Salvador Boher, Andrés Eloy Seijas y demás investigadores tratando aspectos relacionados con la estrategia de conservación para las especies.

Siguiendo su propósito institucional de conservar la fauna y los ecosistemas acuáticos y terrestres en Colombia, la Fundación Omacha trabaja en la elaboración de un protocolo de monitoreo de babillas y manatíes en el Distrito Regional de Manejo Integrado (DRMI) “Lago Azul - Los Manatíes”, ubicado en el municipio de Unguía, departamento del Chocó. En esta oportunidad, la iniciativa de monitoreo se realiza en el marco del convenio entre la Fundación Omacha y CORPARIÉN, y se trabaja en conjunto con el Consejo Comunitario de Unguía COCOMAUNGÍA, la Corporación Autónoma Regional para el Desarrollo Sostenible del Chocó -CODECHOCÓ y los habitantes de la zona.

Entre los días 8 y 20 del pasado mes de junio, dos biólogas de la Fundación Omacha se trasladaron a los corregimientos de El Puerto, El Roto, Marriaga y Tumaradó para elaborar un protocolo de monitoreo de manatíes (Trichechus manatus manatus) y babillas (Caiman crocodilus), y lograr educar a las comunidades en las tareas relacionadas al seguimiento de estas dos especies. A través de este tipo de actividades se espera que la comunidad local, en permanente contacto con los animales, logre recopilar datos importantes del estado de los especímenes y las condiciones del entorno en el que permanecen. Durante esta primera fase el equipo de trabajo centró su atención en localizar la población de las especies en las zonas correspondientes y empezar a promoverlos en las comunidades como objetos de conservación.

A pesar de los esfuerzos realizados en el año 2008 para trabajar con la comunidad en temas de conservación de los manatíes y babillas, el equipo de trabajo se encontró con que la brecha temporal condujo a que los interesados olvidaran los conocimientos previamente adquiridos o a que los nuevos participantes desconocieran los antecedentes del trabajo. Dada la situación anterior, los talleres incluyeron temáticas básicas como las generalidades de cada una de las especies y su importancia dentro de los ecosistemas.

Como hallazgos significativos para entender la problemática que enfrentan estos animales, en la zona, es importante señalar que en el caso de los manatíes no existe una conciencia social frente a la situación de peligro de este mamífero, razón por la que los habitantes de las zonas siguen consumiendo la carne del animal en casos en los que éste resulta atrapado en redes de pesca. Por su parte, las babillas son vistas por los pescadores como depredadoras que acaban con los peces, en particular en los casos en los que estos reptiles rompen las redes y se comen aquellos que eventualmente se destinarían a la actividad pesquera.

A la fecha, Omacha trabaja en la sistematización de los datos obtenidos y en la propuesta de socialización de los mismos a la espera de la siguiente etapa en el proceso.

¿Qué es un Distrito Regional de Manejo Integrado o DRMI?

De acuerdo con el Decreto Número 2372 de 2010 del Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial, se considera Distrito Regional de Manejo Integrado a aquel territorio “en el que los paisajes y ecosistemas mantienen su composición y función, aunque su estructura haya sido modificada y cuyos valores naturales y culturales asociados se ponen al alcance de la población humana para destinarlos a su uso sostenible, preservación, restauración, conocimiento y disfrute”, y son declarados por los consejos directivos de las Corporaciones Autónomas Regionales y de Desarrollo Sostenible.

El DRMI “Lago Azul - Los Manatíes” fue declarado por CODECHOCÓ en marzo del año 2013, cuenta con un área de 33.629 hectáreas, de las cuales 3.229 corresponden a las ciénagas de Unguía, Hornos, Limón, Ciega y Marriaga, y las 30.400 corresponden al territorio titulado a Cocomaunguía. Este distrito ocupa el 87,5% del área total de Consejo Comunitario y el 28,5% de toda el área del municipio de Unguía, y dentro de sus objetivos de conservación se define la restauración y preservación en condiciones naturales de las ciénagas de Unguía, Marriaga y El Limón como hábitat de reproducción, crianza y alimentación de poblaciones migratorias, especies endémicas y en riesgo de extinción como el manatí, la babilla, entre otros; así como de los manglares de Tarena, Cativales y arracachales.