«Estoy muy contenta con los talleres que realizamos a los niños en las escuelas. Me está ayudando a mejorar muchísimo mi relación con los pequeños y a incrementar la esperanza de que en un futuro...»
Ana Manzano, Voluntaria España

La Fundación Omacha inicia el proceso de construcción de la Base de Datos de Profesionales, en las áreas de Biología, Biología Marina o Ecología. Los interesados pueden enviar su hoja de vida, teniendo en cuenta los siguientes puntos:

Las áreas de acción de los proyectos que ejecuta la fundación son:

  • Bio-ecológicos
  • Sociales y Propuestas Productivas
  • Educación Ambiental y Conservación
  • Áreas Protegidas

¿Cómo debo enviar la hoja de vida?

  • La hoja de vida se debe enviar al correo electrónico: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. en formato PDF.
  • En el asunto del correo se debe indicar lo siguiente: Área de proyecto de interés según listado de la fundación - Nombre completo del candidato(a) –  Área profesional. Ejemplo: Sociales y Propuestas Productivas – Elsa María Gómez – Biología
  • En el mensaje del correo se debe escribir una carta de presentación, explicando el interés en enviar su hoja de vida  y haciendo una breve introducción sobre: experiencia específica, publicaciones realizadas, idiomas y otros que se consideren de interés.
  • La inscripción que no cumpla con estos requisitos no ingresará a la base de datos.

*EL ENVÍO DE LA HOJA DE VIDA NO COMPROMETE A LA FUNDACIÓN OMACHA, NI LA OBLIGA A PROCEDER CON ALGUNA CONTRATACIÓN.

En el municipio de Puerto Carreño, departamento del Vichada, se liberaron más de mil tortugas dentro del marco del proyecto “ATSAPANI” liderado por las fundaciones Omacha y Palmarito, y financiado por Ecopetrol.

Este programa busca contribuir al cuidado y la conservación de la tortuga (Podocnemis expansa) y la terecay (Podocnemis unifilis), dos especies que se encuentran en estado crítico de amenaza en la Orinoquia colombiana debido a la caza indiscriminada, el comercio ilegal y al consumo no sostenido de huevos y carne.

El proyecto contribuye a la conservación de las poblaciones de estas dos especies, a través del cuidado y el manejo de nidadas y tortuguillos que luego de un tiempo determinado son liberados, favoreciendo el aumento la población de tortugas cada año. De esta forma se beneficiará, a mediano plazo, tanto a las poblaciones de tortugas como a las comunidades locales, ya que estos tortuguillos son rescatados de depredadores naturales, inundaciones y del consumo local en sus primeros meses de vida, reduciendo así la tasa de mortalidad.

Como resultado del primer año de trabajo, los tortuguillos fueron liberados en dos zonas: caño Juriepe y el río Bita, ubicadas en la jurisdicción del municipio de Puerto Carreño. Estas áreas fuereon seleccionadas por contar con características biológicas y ecológicas aptas para estas dos especies.

La liberación fue acompañada por estudiantes y profesores de los colegios «María Inmaculada» y «COLGER», instituciones comprometidas con el medio ambiente. Adicionalmente, se contó con la participación de  la Gobernación del Vichada, la Secretaria de Educación, autoridades y organizaciones ambientales, la Policía, la Armada, el Ejercito Nacional y la Capitanía de Puerto.

Junto a la liberación se realizo un taller de sensibilización, en donde algunos de los participantes manifestaron su compromiso por la conservación de las tortugas, por medio de mensajes y frases alusivas. 

Con estas actividades las fundaciones buscan sensibilizar, motivar y generar reflexiones en la población sobre la importancia y el cuidado de la naturaleza, además de involucrar a las comunidades directamente relacionadas en los procesos de conservación, no solo de tortugas sino de la fauna en general que en muchos casos son de importancia regional.

Los pescadores de subsistencia  del resguardo Ticoya y de la región Loreto (Perú) participan en la construcción y reparación de embarcaciones y artes de pesca con criterios de sostenibilidad.

Por Julián Quesada y Carlos Ferreira

Foto: Carlos Andrés FerreiraLos pescadores de subsistencia del resguardo Ticoya, en Puerto Nariño (Amazonas - Colombia), quienes son integrantes de las comunidades asentadas en las proximidades de los lagos de Tarapoto, han participado de un programa de reparación y construcción de embarcaciones y artes de pesca, teniendo en cuenta criterios de sostenibilidad con el que se pretende fortalecer el acceso al recurso pesquero y promover una pesca responsable.

La carta de navegación para definir los criterios de sostenibilidad fueron “Los acuerdos de pesca responsable de los lagos de Tarapoto”. Las normas de este acuerdo fueron establecidas  por el resguardo Ticoya (con el acompañamiento de la Fundación Omacha) y en ellas se plantea cómo se debe pescar en los lagos, cómo se manejan las orillas y como se debe ingresar a las embarcaciones con el fin de conservar el recurso pesquero.  Los acuerdos fueron elaborados en un proceso participativo de más de siete años, que finalizó el 7 de octubre de 2011, cuando en un congreso de las máximas autoridades fueron aprobados. 

Las reparaciones y construcciones de embarcaciones y artes de pesca se han adelantado en jornadas colectivas por comunidad, en donde los pescadores disponen de todos los materiales necesarios: madera, estopa, brea, aceite quemado, puntillas, hilo verde,nylon de diferentes calibres, agujas, anzuelos de varios tamaños y varillas para la construcción de flechas.

Las jornadas duran un día completo, siendo éste un espacio en el que aflora el trabajo en equipo y la trasmisión de conocimientos de los pescadores experimentados hacia los más jóvenes.

A la fecha, las jornadas se han realizado en las comunidades de San Francisco, Santa Clara deTarapoto, Nuevo Paraiso, Valencia, Puerto Esperanza, 20 de Julio y Patrullero, con la participación de noventa y dos pescadores. Se han reparado y/o construido 72 embarcaciones, 55 flechas, 41 mallas, 17 atarrayas. Cincuenta y cuatro pescadores han sido dotados de anzuelos y nylon para la elaboración de espiñeles, barandillas y volantines.

Foto: Carlos Andrés FerreiraEl mismo proceso se ha llevado a cabo con las poblaciones asentadas en el lago Caballo Cocha, Región Loreto – Perú, y con las comunidades ribereñas del rio Atacuari, límite suroccidental del Trapecio Amazónico entre Colombia y Perú.  En Caballo Cocha participaron treinta y un pescadores y en Atacuari, diez. 

Este proceso se enmarca en el proyecto “Gestión binacional de humedales con fines de seguridad alimentaria y conservación”, desarrollado por la Fundación Omacha, La Comunidad Andina de Naciones (CAN) y el Gobierno Regional de Loreto (Perú), apoyados por  la Agencia Española de Cooperación Internacional  (AECID). Este proyecto busca gestionar el manejo de los recursos hidrobiológicos de cuatro cuerpos hídricos ubicados en la frontera amazónica colombo-peruana, con el fin de fortalecer la seguridad alimentaria de las comunidades locales.

Por Julián Quesada y Carlos Ferreira

Primer grupo de vigías de los lagos de Tarapoto. De izq-der: Calixto Ferreira, Gerardo Ahue, Eliecer Silva y Elbano Puerelvo. Foto: Julián QuesadaEl pasado 16 de julio, entró en operación la balsa de promoción, monitoreo y control de los acuerdos de pesca responsable de los lagos de Tarapoto (Puerto Nariño – Amazonas).  Ésta cumple con tres funciones principales: Difundir y promover en pescadores y turistas el cumplimiento de los acuerdos de pesca responsable de los lagos de Tarapoto, aprobados  por el resguardo TICOYA el 7 de octubre de 2011. Además, monitorea la actividad pesquera en los lagos de Tarapoto, en cuanto esfuerzo de captura, artes usadas, especies, tallas y cantidades extraídas. Finalmente, controla que los pescadores que ingresan a los lagos pesquen de acuerdo a lo establecido en los acuerdos de pesca.

Para la operación de la balsa existe un grupo de 55 pescadores de subsistencia de las comunidades cercanas a los lagos de Tarapoto, que ha sido capacitado en la promoción, monitoreo y control de los acuerdos de pesca, por parte del resguardo TICOYA, La Fundación Omacha y el SENA.  Cada semana funciona un grupo de 4 pescadores distintos, según un cronograma establecido. 

El primer grupo de pescadores estuvo conformado por los señores Elicer Silva, Calixto Ferreira, Elbano Puerelvo y Gerardo Ahue, quienes fueron seleccionados al azar.

Con la balsa se espera contribuir a la recuperación y conservación de los lagos de Tarapoto, a través del manejo y control comunitario y ser un espacio de generación de conciencia ambiental a pobladores locales y visitantes, particularmente, al tener en cuenta que el municipio obtuvo la certificación como destino turístico ambiental a finales del año 2011.

Este proceso se enmarca en el proyecto “Gestión binacional de humedales con fines de seguridad alimentaria y conservación”, desarrollado por la Fundación Omacha, La Comunidad Andina de Naciones (CAN) y el Gobierno Regional de Loreto (Perú), apoyados por  la Agencia Española de Cooperación Internacional  (AECID) y que busca gestionar el manejo de los recursos hidrobiológicos de cuatro cuerpos hídricos ubicados en la frontera amazónica Colombo – peruana, con el fin de fortalecer la seguridad alimentaria de las comunidades locales.

La Fundación Omacha considera el monitoreo como una herramienta para la conservación. A través del conocimiento de diferentes grupos en una región específica es posible diagnosticar el estado de los ambientes y tomar medidas de gestión para preservar el entorno.

Desde mayo de 2012, se inició el monitoreo de mamíferos terrestres y acuáticos del río Tillavá en el Meta  donde fueron detectadas más de 14 especies por métodos directos e indirectos. Este es el inicio de una serie de expediciones que se realizarán a lo largo de un año, en diferentes épocas, lo que permitirá determinar el estado de conservación del rio y sus márgenes.