«Estoy muy contenta con los talleres que realizamos a los niños en las escuelas. Me está ayudando a mejorar muchísimo mi relación con los pequeños y a incrementar la esperanza de que en un futuro...»
Ana Manzano, Voluntaria España
Con la instalación de 80 cámaras trampa durante dos periodos climáticos contrastantes, época seca en diciembre de 2015 y de lluvias en marzo de 2016, la Fundación Omacha realiza uno de los trabajos de “fototrampeo” más completos llevados a cabo en el río Bita, departamento de Vichada, dentro del trabajo que se lleva a cabo en la alianza por el Bita.
 
Durante las dos épocas de muestreo, las cámaras estuvieron instaladas durante 60 días y se cubrió un área de 200 kilómetros, es decir un 30% de la longitud del río aproximadamente. En el registro final, se obtuvieron más de 22.000 fotos y videos en donde los biólogos de Omacha identificaron 27 especies de mamíferos, de las 168 registradas para el departamento.
Dentro de este registro, sobresale la abundancia de dantas de la especie Tapirus terrestris, situación que fue confirmada por observaciones directas del equipo de trabajo que participó en las dos expediciones lideradas por la Fundación Omacha, en el marco de la alianza por el río Bita (Ver La Fundación Omacha lidera la primera evaluación de fauna y flora en el Bita del 2016 y Comienza expedición científica por el río Bita).
 
Además, se registró la presencia de puma, tigrillo y yaguarundí, en el grupo de los felinos; venados, ulama o tayra y manadas de cajuches, también llamados cerdos de montes, y de puerco espines, osos hormigueros y tamandúas. De los mamíferos asociados directamente a cuerpos de agua, se reconoció la presencia de nutrias gigantes y neotropicales (Ver Especies amenazadas).
 
Oso palmero Mymercophaga tridactyla Ver video de registro de oso palmero
 
“Estos registros de cámaras confirmaron que los pulsos de inundación reorganizan la distribución de las especies, es decir, algunos animales buscan tierras altas, o sitios como los morichales, para buscar su alimento, evitando así las zonas inundadas por las lluvias cercanas al río”, explica Federico Mosquera, biólogo de la Fundación Omacha. Con la llegada del verano, los animales bajan de nuevo a las playas y los bosques de tierra firme asociados al río, y este es un ciclo de vida que se repite año tras año, en el Bita.
 
Danta Tapirus terrestris Ver video de registro de danta
 
Para Fernando Trujillo, director científico de Omacha, “Este trabajo nos alegra, porque esta técnica es muy adecuada para registrar animales de hábitos nocturnos, también llamados crípticos, como el caso de los felinos; además de los registros anteriormente mencionados para las otras especies”, y concluye “Los resultados son un aporte valioso al conocimiento de la biodiversidad de este importante afluente del departamento del Vichada”.
 
La Fundación Omacha cuenta con más de 20 años de experiencia y trabajo en la investigación y generación de conocimiento de la biodiversidad de la Orinoquia colombiana, y en la actualidad hace parte de la alianza del río Bita gestionada por la Gobernación del Vichada, y desarrollada por el Instituto Alexander von Humboldt, Parques Nacionales Naturales de Colombia, Corporinoquia, WWF Colombia, Fundacion Palmarito Casanare, Fundación Orinoquia, la Corporación Ambiental La Pedregoza, la Armada Nacional y Fuerza Naval de Oriente. Este grupo de organizaciones busca desarrollar y establecer una figura innovadora y participativa de conservación para el río Bita.
Los manatíes del Caribe son animales muy tranquilos que pasan toda su vida en las aguas de las ciénagas y en los ríos Magdalena, Sinú, San Jorge y Atrato, aguas costeras y estuarios del Caribe y en la cuenca del Orinoco, por ejemplo, en el río Meta. Son los únicos mamíferos acuáticos que son completamente herbívoros y juegan un papel importante en los ecosistemas hídricos donde habitan, pues intervienen en el control de la proliferación de la vegetación acuática.
 
Desde el año 2003, la Corporación Autónoma Regional de los Valles del Sinú y del San Jorge - CVS – junto con la Fundación Omacha trabajan en la conservación de los manatíes en el Caribe colombiano, llevando a cabo monitoreos de ecosistemas e individuos, seguimiento VHF y satelital de individuos rehabilitados y liberados. Todo este trabajo se refuerza con estrategias y acciones de educación ambiental con la comunidad local que convive con los manatíes.
 
A continuación, la Fundación Omacha presenta las acciones llevadas a cabo durante el año 2015 y 2016 en la conservación de estos serenos animales.
 
Al rescate de Margarita
El día 12 de junio del 2015, un grupo de pescadores reporta un manatí atrapado en una red de pesca, en la zona de Mestizos, municipio de San Antero, Córdoba.
 
Con la información proporcionada por los pescadores, la Fundación Omacha acudió al rescate de este animal, el cual fue traslado por vía acuática hasta el Puerto de Cispatá y llevado, por vía terrestre, a la estación piscícola de la CVS, en Lorica. En la estación se le realizó un examen clínico y recolecta de muestra hematológica para conocer su estado de salud. El resultado: una hembra, subadulta con condición corporal regular.
 
La manatí fue bautizada cariñosamente como Margarita, y permaneció durante dos meses al cuidado de la CVS y la Fundación Omacha. Después de determinar que su condición era óptima:  consumo diario de alimento, respiración y desplazamiento normal, y evidencia de heces, Margarita fue liberada en las aguas de la ciénaga de la Honda, junto con su transmisor y GPS satelital.
Los pescadores de la zona cuentan que vieron a esta manatí nadando junto con otros de su misma especie.
 
La manatí María del Mar ya es mamá
En septiembre del año pasado, los pescadores de Lorica y los profesionales de la Fundación Omacha, sede Caribe, confirmaron que María del Mar (una manatí que fue rescatada de una red de pesca por los propios pescadores y estuvo en rehabilitación entre septiembre de 2009 y noviembre de 2011, a cargo de la CVS y Fundación Omacha) dio a luz a un pequeño manatí. Los primeros en ver que María estaba cargando a su cría en el lomo fueron los pescadores que navegan a diario en la ciénaga Grande de Lorica. Ellos avisaron al grupo de profesionales de Omacha quienes se desplazaron hasta el lugar para confirmar que, en efecto, la mamá manatí estaba ayudando al recién nacido a salir a la superficie para que respirara.
 
Actualmente, se sigue el rastro de esta mamá y su cría, por tierra y agua en la ciénaga Grande de Lorica, con la ayuda de los pescadores quienes no la pierden de vista y reportan, con entusiasmo, su encuentro.  A María del Mar la han visto acompañada por diferentes manatíes adultos y juveniles, en diferentes puntos de la ciénaga. Afortunadamente, ha logró adaptarse al fuerte verano que golpeo al país a principio de año y le ha enseñado a su cría como sobrevivir en tiempos de sequía.
 
Después de tres años y diez meses de la liberación, y con el nacimiento de este pequeño manatí, se demuestra que el proceso de rehabilitación de María fue todo un éxito y que el trabajo de la CVS y Fundación Omacha, junto con los pescadores y pobladores de las riberas del río y la ciénaga, por la conservación de los manatíes y sus hábitats es promisorio y va por buen camino.
 
Jonás, el pequeño valiente
Fue en las primeras horas de la mañana del 12 de junio de 2014, cuando los profesionales de la Fundación Omacha conocieron a Jonás, un pequeño y frágil manatí que en ese entonces no tenía más de 15 días de nacido, su cicatriz umbilical estaba fresca, su instinto de succión ni siquiera estaba desarrollado (Al igual que el resto de mamíferos, los manatíes consumen leche materna en sus primeros meses de vida), pesaba 20 kilos, medía un metro de longitud y tenía problemas digestivos.
 
Jonás fue entregado a las autoridades ambientales y a la Fundación Omacha para su rehabilitación, y el día a día de los profesionales de la fundación se invierte en su cuidado. Ahora éste manatí tiene casi dos años de vida, pesa cerca de 60 kilos, mide 1,50 cm y ya comenzó a consumir vegetales. Con el apoyo del doctor Antonio Mignucci-Giannoni, fundador del Centro de rehabilitación de manatíes de Puerto Rico, se lleva un control del estado de salud, nutrición, talla y peso. Jonás, símbolo de fortaleza, continúa luchando en su rehabilitación para crecer y ser un manatí grande y libre.
 
La conservación de los manatíes ha sido posible gracias al trabajo en conjunto con la Corporación Autónoma Regional de los Valles del Sinú y del San Jorge - CVS -, Conservación Internacional Colombia, HP, las autoridades civiles y la Fuerza Pública, profesionales y expertos nacionales e internacionales, las instituciones educativas de la zona y con el apoyo y generosidad de los habitantes de la zona.
 
Los manatíes del Caribe colombiano ante los ojos del mundo
Las historias de María del Mar, Jonás y del resto de manatíes que hacen parte del “Plan de Acción de Manejo y Conservación del manatí (Trichechus manatus) en la cuenca baja y media del río Sinú, departamento de Córdoba” se presentaron en la “21st Biennial Society for Marine Mammalogy Conference on the Biology of Marine Mammals”, reunión organizada por  Society for Marine Mammalogy (SMM) y llevada a cabo en la ciudad de San Francisco, Estados Unidos, el pasado diciembre.
 
En el simposio de manatíes, Dalila Caicedo Herrera directora ejecutiva de la Fundación Omacha presentó la conferencia “Rehabilitación, liberación y reproducción del manatí antillano en Colombia”, donde dio a conocer todos los logros alcanzados hasta el momento por todos los involucrados en la conservación de los manatíes del Caribe Colombiano.
 
La participación en la Bienal permitió el intercambio de experiencias, así como dar a conocer el trabajo de Omacha y las entidades gubernamentales con las cuales se trabaja en las actividades que se realizan en Colombia relacionadas con mamíferos acuáticos. Esta experiencia fue enriquecedora al conocer las iniciativas de otros países, y la posibilidad de intercambiar metodologías con expertos a nivel mundial.
 
Estos mismos logros se presentaron, un par de días antes, en el “Simposio de Mamíferos Acuáticos”, organizado por la Fundación Omacha en el marco del “III Congreso Latinoamericano y II Congreso Colombiano de Mastozoología”, en la ciudad de Bogotá.
 

 

En el marco de la gestión y esfuerzos técnicos realizados por la Corporación Autónoma Regional de la Amazonia -Corporamazonia-, el Instituto de Investigación de Recursos Biológicos Alexander Von Humboldt, la Fundación Omacha y la Corporación Autónoma Regional de la Orinoquia -Corporinoquia- se recibieron en la Reserva Natural Bojonawi 432 individuos juveniles de tortuga Matamata (Chelus fimbriatus), que fueron decomisados por las autoridades ambientales en Leticia, Amazonas; para aclimatarlos y posteriormente reintroducirlos en el río Bita. Ver En libertad primeras 200 tortugas matamata recuperadas en Amazonas.
Para la aclimatación de los individuos, se realizó la adecuación de un hábitat artificial dentro del centro de manejo de tortugas de Bojonawi. En este centro se dispuso una capa de arena sobre el suelo, hojarasca y agua de acuífero, que permiten simular algunas condiciones de su hábitat natural: cuerpos de agua poco profundos y con poca corriente, con substratos arenosos y con material vegetal-. Además, se colocó una malla protectora para ofrecer protección de algunos depredadores naturales, como aves. Las tortugas fueron alimentadas con presas vivas: alevinos y crustáceos.
 
Finalmente, en el marco de la Alianza por el Río Bita, liderada por la Gobernación del Vichada y el Instituto Humboldt, el pasado 4 de mayo se liberaron las primeras 200 tortugas en el sector de Tres Bocas, sobre la cuenca baja del río Bita. Esta liberación se realizó en un trabajo conjunto con Corporinoquia, el Instituto von Humboldt, la Gobernación del Vichada, Armada Nacional, Policía Ambiental y Ecológica, Fundación Omacha, Parque Nacional Natural El Tuparro y la Corporación Ambiental La Pedregoza.
Los otros 200 de individuos fueron liberados al día siguiente en Bojonawi, y los 32 restantes serán mantenidos en cautiverio en las condiciones previamente descritas en el marco del convenio de cooperación establecido entre el Instituto von Humboldt y la Fundación Omacha.
 
Datos sobre la matamata:
  • Tortuga de apariencia muy extraña: cabeza aplanada, enorme boca, ojos muy reducidos y hocico cilíndrico y alargado en cuyo extremo se encuentran las narinas. Además, en el caparazón tiene una serie de escudos de forma piramidal o de cono.
  • Habita en el fondo de cuerpos de aguas quietas y de poca profundidad: bosque inundado, remansos, lagos, pozos y jagüeyes de aguas negras. Utiliza su largo cuello para respirar sin exponer el resto del cuerpo en la superficie.
  • Es carnívora, y se alimenta principalmente de peces.
  • En Colombia, se encuentra en los departamentos del Amazonas, Arauca, Caquetá, Casanare, Guainía, Guaviare, Meta, Putumayo, Vaupés y Vichada.
  • Otros nombres comunes o indígenas: totuga fea, bachala, caripatúa, tahame, iná-kearú, marriwonari, entre otros.
Entre el 30 de abril y el 2 de mayo, el equipo de trabajo de la Fundación Omacha, sede Amazonas, junto con Resguardo TICOYA, la Alcaldía Municipal de Puerto Nariño (Amazonas), y el apoyo del Ayuntamiento de Villa-real, EDC Natura y Whitley Fund For Nature realizaron una serie de talleres y de actividades en el marco del “Programa suramericano de conservación de delfines de río”.
 
La Fundación Omacha, con el apoyo del Resguardo TICOYA y la Alcaldía de Puerto Nariño, realizaron entre los días 30 de abril al 2 de mayo el “Taller de avistamiento responsable de delfines de río”. Esta capacitación contó con la presencia de más 36 participantes que habitan en este municipio de la Amazonia colombiana.
El taller se realizó a lo largo de dos jornadas. En la primera, se socializaron contenidos relacionados acerca de la biología y ecología de los delfines de río, datos curiosos de estos cetáceos, observación responsable y consejos para lograr tomar las mejores fotos. En una segunda sesión, se realizó una salida  de campo donde se puso en práctica los conocimientos adquiridos a lo largo de estas jornadas de capacitación. 
 
Esta actividad de fortalecimiento de las capacidades instaladas de las asociaciones de turismo de Puerto Nariño, se enmarca dentro del Programa para la conservación de los delfines de río en Suramérica auspiciado por Whitley Fund for Nature, Fondation Segré y Fundación Omacha. Esta iniciativa busca dar a conocer a los habitantes de la Amazonia colombiana la importancia de conservar los delfines de río dada su importancia ecológica y cuya su presencia en los ecosistemas acuáticos de esta región promueve alternativas económicas como la observación responsable de delfines, convirtiéndose en una fuente de desarrollo sustentable para este municipio que en la actualidad presenta un fuerte proceso de crecimiento de esta actividad.
 
Artesanos de la Amazonía colombiana intercambian experiencias y consolidan el valor cultural de los delfines de río
En el ~Taller de capacitación en mejoramiento de técnica para artesanos de la Amazonia colombiana~, más de 25 artesanos intercambiaron experiencias con el maestro Manuel Moreno Isuiza, de la etnia Cocama y proveniente del Perú, con quien socializaron los fundamentos de las técnicas de tallado en madera. 
 
El maestro enseño técnicas para el pulido y acabado de las artesanías, y en el último día se expusieron los trabajos realizados durante el taller, en la estación de investigación de la Fundación Omacha. Al final del taller, cada participante recibió un maletín con herramientas para su trabajo artesanal y su certificado de participaciòn.
Esta actividad de fortalecimiento de las asociaciones de artesanos de Puerto Nariño se enmarca dentro del “Programa para la conservación de los delfines de río en Suramérica” auspiciado por Whitley Fund for Nature, Fondation Segré y Fundación Omacha, en donde se busca dar a conocer a los habitantes de la Amazonía colombiana la importancia de conservar a los delfines de río dada su importancia ecológica y cuya presencia en los ecosistemas acuáticos promueve alternativas económicas como las artesanías, convirtiéndose  en una fuente de desarrollo sustentable para la región debido al auge del turismo de naturaleza.
Socialización de los resultados de los acuerdos de pesca de Tarapoto
Además de los talleres, la Fundación Omacha, el Resguardo TICOYA y los vigías del lago Tarapoto socializaron el pasado 1 de mayo las experiencias exitosas, en el control comunitario del recurso pesquero, que se han logrado a través de los acuerdos de pesca implementados en el complejo de humedales de Tarapoto, ubicados en la Amazonia colombiana.
 
En este contexto, la Fundación Omacha presentó los resultados de los cuatro años del programa de monitoreo al recurso pesquero en Tarapoto, a través de la implementación de los acuerdos de pesca que implica la regulación en el uso de artes de pesca, volumen y especies capturadas garantizando, de esta forma, la soberanía alimentaria de las comunidades indígenas de los pueblos Ticoya, Cocama y Yagua.
 
Entre los resultados positivos, los vigías reportaron el aprovechamiento de 16.000 kilos de pescado, 6.959 sartas (cuatro ó cinco pescados atados), 90.383 individuos de talla promedio entre 25-26cm y nuevamente registran la presencia de peces en peligro de extinción como el pirarucú (Arapaima gigas) y la arawana plateada o arawana amazónica (Osteoglossum bicirrhosum) que en el pasado fueron especies altamente explotadas, demostrando de esta forma la capacidad de recuperación del recurso pesquero en la media que se implementen decisiones acertadas.
 
Esta iniciativa busca reducir los conflictos entre pescadores y delfines de río en su competencia por el recurso pesquero que cada vez es más escaso, convirtiéndose en una estrategia de desarrollo sustentable para la región que en la actualidad presenta un fuerte proceso de reducción en los volúmenes de capturas debido a la sobre pesca y contaminación de los ecosistemas acuáticos Amazónicos.
 
Esta actividad de socialización de experiencias exitosas de manejo del recurso pesquero en la Amazonia colombiana se enmarca dentro del “Programa para la conservación de los delfines de río en Suramérica” auspiciado por Whitley Fund for Nature, Fondation Segré y Fundación Omacha. 
 
Para finalizar, 750 niños indígenas recibieron cuadernos, de 50 hojas cuadriculados, de la serie “Los humedales de Tarapoto – Biodiversidad de la Amazonia colombiana” en donde se incluye información sobre la fauna de la región y su importancia. Este grupo de niños estudian en las instituciones educativas ubicadas en las comunidades de Valencia, Puerto Esperanza, municipio de Puerto Nariño; San Francisco, Villa Andrea, San Juan del Soco, 12 de Octubre, Puerto Rico y Tarapoto.
Con esta iniciativa la Fundación Omacha, Ajuntament de Villa-real, Villa-real Ciutat de festivals, EDC Natura y Whitley Found for Nature buscan fortalecer el proceso de aprendizaje de los niños a través del suministro de útiles escolares.
Martes 10 de mayo de 2016
11:00 am, salón 201
Instituto de Ciencias Naturales
Universidad Nacional de Colombia
Ciudad Universitaria
Ingreso por la Calle 53
Bogotá D.C., Colombia
 
ENTRADA LIBRE