«Gracias a este voluntariado yo viví una gran experiencia de vida y profesional por participar en la liberación de 4 manatíes en el río Sinú...»
Gisella Sertorio, Voluntaria Brasil

Después de 10 meses de permanecer en rehabilitación en la Estación Piscícola de la Corporación Autónoma Regional de los Valles del Sinú y del San Jorge -CVS-, ubicada en el municipio de Lorica (departamento de Córdoba), las manatíes Carolina y Esperanza regresaron a Malagana, Bolívar, el día de ayer.

Al confirmar que las dos manatíes estaban en buenas condiciones de salud el “Programa Manatí”, que adelantan la CVS y la Fundación Omacha desde el año 2003, decidió que era el momento de trasladar a Carolina y Esperanza al lago del Batallón de Infantería N°13 de Malagana para iniciar una nueva fase en su proceso de rehabilitación que culminará con su retorno a la ciénaga, después de confirmar que las condiciones del ecosistema sean las apropiadas.

Estas dos manatíes se reunieron con Isabel, Gleimer, Jey-Jey, Batata, Sebastián, Lila, Hugo y Tico; los otros manatíes que también fueron reubicados en el mismo batallón, después que fueron rescatados en un trabajo en conjunto entre de la comunidad local de Evitar, la Corporación Autónoma del Canal del Dique -Cardique-, la Fundación Omacha, la UMATA de Mahates, la Infantería de Marina y la Policía Nacional.

Este exitoso proceso demuestra el compromiso y la cooperación entre la CVS y CARDIQUE para conservar a esta especie en peligro de extinción.

La historia de estos ocho manatíes

El complejo cenagoso Zarzal - El Tupe está ubicado en el corregimiento de Evitar, municipio de Mahates (departamento de Bolívar) y es el hogar de una población de manatíes. A principios del año 2016, el país conoció la noticia de la muerte de varios manatíes en el sector de la Corriente. Esta situación fue atendida por las autoridades Cardique, la UMATA del municipio y la Fundación Omacha. Después de evaluar la situación, se concluyó que los animales muertos habían sido objeto de la cacería dirigida para la venta ilegal de la carne. Además, las autoridades ambientales y la Fundación Omacha implementaron un plan de emergencia durante un mes, trabajando en monitoreos de estado del cuerpo de agua y de los propios manatíes que estaba en esa zona. De igual forma, se llevaron a cabo acciones de educación ambiental con los pescadores y la comunidad. Sin embargo, las condiciones climáticas no mejoraron, reduciendo la oferta de alimento y los niveles de agua de las ciénagas.

En el mes de abril, 10 manatíes (cinco machos y cinco hembras) fueron rescatados del sector La Corriente de la ciénaga Zarzal – El Tupe. Los animales fueron evaluados clinicamente, y los resultados mostraban que Carolina y Esperanza necesitaban atención médica prioritaria.

Así fue como se decidió trasladarlas a la Estación Piscícola de la CVS- para rehabilitarlas, ya que cuenta con las instalaciones requeridas para la rehabilitación de manatíes y la experiencia de la Fundación Omacha en este proceso. 

Carolina tenía un año y Esperanza, dos, al momento de rescatarlas. Ambas se encontraban con trastornos intestinales severos y deshidratación, debido a su separación de la madre posiblemente a causa de la cacería de sus madres.  Ambas manatíes fueron trasladadas a la estación piscícola de la CVS, para realizar exámenes adicionales y recibir tratamiento veterinario intensivo, bajo el cuidado de la Fundación Omacha.

A pesar de la corta edad, ambas crías se rehusaron a recibir leche, así que fue necesario acostumbrarlas a comer otros tipos de alimento que se encontraban en la zona. Además, se mostraban temerosas y estresadas en su nuevo entorno, sin embargo, tras un riguroso cuidado y tratamiento veterinario, su estado de salud mejoró e incrementaron considerablemente su apetito, ganando talla y peso. 

Después de 10 meses de permanecer en las instalaciones de la CVS, ambas manatíes aumentaron su peso en cerca de 70 kilos, gracias a la variedad de nutrientes de distintos tipos de plantas acuáticas (lechuga, batatilla, churri, lama, tripa de pollo, buchón), la mayoría provenientes de la ciénaga Grande de Lorica.

Los otros ocho manatíes fueron ubicados temporalmente en el lago del Batallón de Infantería N°13, bajo la responsabilidad de Cardique y el apoyo técnico de Omacha.

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